IV – MISIONERO POPULAR
35. UN SUEÑO MISIONERO Montfort, ya tan inflamado de celo cuando vivía con su familia, en el colegio de Rennes y en el seminario de San Sulpicio, no podía permanecer inactivo ahora que la Iglesia le había conferido el sagrado ministerio. – ¿Qué hacemos aquí –exclamaba hablando con sus cohermanos– mientras en el Japón y…
