93. «¡HERMANO MÍO…!»
Pasando por Dinán, se presentó a celebrar la Eucaristía en la Iglesia del convento de los Dominicos, donde era religioso su hermano José, encargado de la sacristía. Montfort reconoció en seguida a su hermano; pero éste no logró reconocerlo a él. – Hermano mío, ¿podría prestarme ornamentos para celebrar la Misa?, le preguntó amablemente. El…
