92. «¡PERO SI ES MI HERMANO…!»
En un viaje a Saumur, pasó el P. de Montfort por Fontevrault para visitar a una hermana suya religiosa. Se presentó de incógnito en el monasterio implorando la «caridad por amor de Dios». La portera, que no lo conocía, empezó por hacerle varias preguntas. – Sólo pido un poco de caridad por amor de Dios…
