83. EN UN CUCHITRIL
Y de nuevo lo encontraron sin asilo, sin pan y sin amigos. Por fortuna, una comunidad de religiosas, le ofreció de limosna una comida diaria. Encontró alojamiento en un oscuro cuchitril, debajo de una escalera, no lejos del noviciado de los Padres jesuitas. Únicos objetos a su disposición: un pobre camastro, una escudilla de barro…
