64. ESPÍRITU PROFÉTICO
Cierta mañana, el Padre jesuita que era confesor suyo, le pidió que celebrara la Eucaristía por la curación de la esposa del gobernador de Poitiers que, desahuciada por los médicos, se hallaba a punto de morir. Una vez terminada la misa, vuelve a donde el confesor y le dice: – He orado por la enferma,…
