55. EL EMBAJADOR
Entre tanto en la plaza había cesado el alboroto. Pero el triunfo no era aún completo. Contaron a Montfort que uno de sus adversarios más encarnizados era un rico caballero de la población. Persuadido de que su casa era el centro de la resistencia, el misionero se dirigió allá llevando consigo agua bendita. Apenas llegó,…
