52. PRESENTIMIENTO
En otra ocasión todavía, los libertinos tramaron una intriga contra el santo misionero. Que debía dirigirse con un cohermano a casa de un escultor a quien había ordenado ciertos trabajos. Los conjurados sabían que debía pasar por cierta calle del lugar y se apostaron allí para caerle por sorpresa. Era pleno invierno y reinaba la…
