15. SU AMOR A LOS POBRES
Todos en el colegio admiraban su caridad. Un santo sacerdote de apellido Bellier le había iniciado en ella. Este hombre de Dios, capellán del hospital general de Rennes, había tenido la feliz idea de poner al servicio de la caridad las horas libres de que disponían los estudiantes. Los reunía en su casa para formarlos…
