2. UN CAMINO INTERMINABLE
Y lo vemos alejarse en dirección a la capital de la cristiandad, por caminos interminables, los de los peregrinos. De santuario en santuario, bajo los rayos cada día más candentes del sol de verano. En las parroquias, los hospitales, las panaderías pide de limosna un mendrugo de pan. A menudo le acogen con desconfianza, a…
