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300 KILOMETROS
Llegó a París, luego de diez días de camino, durante los cuales recorrió a pie más de trescientos kilómetros. Encontró albergue en un tugurio a donde la Providencia le envió de comer, sin que él tuviera necesidad de pedir nada a nadie. Pasados algunos días, fue a golpear a la puerta de su benefactora, la…
126. CASA DE ORACIÓN
En un viaje a Normandía, el santo llegó un sábado a una iglesia y quiso celebrar la Eucaristía. Subió al altar. Pero su recogimiento fue interrumpido más de una vez por la falta de sosiego de los niños y personas que entraban y salían del templo. Terminada la Misa, se volvió a los fieles y…
94. MAMA ANDRÉS
Por la fiesta de Todos los Santos en 1707, Montfort llegó en incógnita a su pueblo natal. Envió al hermano Maturín a la casa de su anciana nodriza, «mamá Andrés», para pedirle hospitalidad por amor de Dios para un pobre sacerdote con su compañero. Mamá Andrés contestó que no acostumbraba recibir desconocidos. Montfort tocó a…
43. LA FERIA DE LA ASCENSIÓN
En la parroquia de la Cheze, diócesis de San Brieuc, se celebraba una feria todos los años precisamente el día de la Ascensión. Montfort alcanzó tal ascendiente sobre la población que hizo trasladar la feria al lunes siguiente para que no se realizara más en el día sagrado. Pero dos campesinos se rebelaron e hicieron…
XI – FULGORES DE SANTIDAD
124. AMOR Todos los santos han amado mucho al Señor. Pero Montfort se distingue entre todos por la sencillez y, al mismo tiempo, por la grandeza de su amor. Dios hecho hombre y muerto en la cruz, Dios presente en el tabernáculo, se convierte en objeto de todos sus pensamientos y afectos. «¡Sólo Dios!» era…
129. «VAMOS, VAMOS, AMIGOS…»
La noticia de su grave enfermedad hizo acudir gentes de todas partes. En pequeños grupos entraban a su cuarto. Se oía sólo la respiración ansiosa del moribundo. De repente se sentó y con el crucifijo, fiel compañero suyo en todas sus misiones, bendijo a los presentes. Recogió sus últimas fuerzas y entonó uno de sus…
